Zonas de riesgo
Tramos o sectores donde no debería estar la unidad. Son pocas y cada aviso importa. Es la geocerca que más se justifica.
Recursos
El error más común es crear demasiadas. La alerta que nadie atiende no es una alerta.
Punto de partida
Casi todas las flotas empiezan igual: se crean geocercas para cada cliente, cada bodega, cada punto de interés. A las pocas semanas el sistema manda cientos de avisos al día y alguien silencia las notificaciones.
A partir de ahí las geocercas siguen existiendo, pero ya no sirven para nada. La alerta que nadie atiende no es una alerta: es ruido.
Qué crear
Tramos o sectores donde no debería estar la unidad. Son pocas y cada aviso importa. Es la geocerca que más se justifica.
Para medir tiempo de permanencia, no para avisar de cada entrada. El valor está en el informe acumulado, no en la notificación.
Pocas, claras y con un responsable definido para cada una.
Sirven para saber cuándo la unidad volvió, sin que nadie tenga que preguntarlo por radio.
Cómo decidir
Antes de crear una geocerca, conteste una pregunta: ¿quién va a hacer algo distinto cuando esta alerta suene?
Si la respuesta es «nadie, es solo para saber», entonces no es una alerta: es un dato para el informe mensual. Créela sin notificación y revísela cuando toque.
Si la respuesta es «el coordinador llama al piloto», entonces sí es una alerta, y hace falta definir a quién le llega, en qué horario y qué hace si no contesta.
Diez geocercas que alguien atiende valen más que doscientas que nadie mira.
Qué evitar
En el diagnóstico revisamos sus unidades, sus rutas y sus números reales. No cuesta y no compromete.