Extracción
Alguien saca combustible del tanque. Es lo que un sensor de nivel detecta mejor: una caída brusca sin movimiento del vehículo, con fecha, hora y ubicación.
Recursos
Qué se puede afirmar con un sensor de nivel y qué necesita todavía una revisión humana.
Punto de partida
Cuando una flota gasta más de lo que debería, la conversación suele saltar directo al robo. Pero el combustible se pierde por tres caminos, y solo uno de ellos es un delito.
Distinguirlos importa porque cada uno se corrige de una forma distinta, y porque acusar a un piloto de robo cuando el problema era la ruta cuesta caro en confianza.
Dónde se va
Alguien saca combustible del tanque. Es lo que un sensor de nivel detecta mejor: una caída brusca sin movimiento del vehículo, con fecha, hora y ubicación.
El vehículo gasta más de lo que debería por ralentí prolongado, exceso de velocidad, aceleraciones bruscas o mantenimiento atrasado. No es robo: es hábito y estado mecánico.
Lo que dice el recibo y lo que entró al tanque no coinciden. Se ve comparando el salto de nivel contra el galonaje facturado.
El límite honesto
Un sensor capacitivo de nivel mide la altura del líquido en el tanque de forma continua. Con eso se puede afirmar, con bastante confianza, que el nivel bajó, cuándo y dónde.
Lo que un sensor no dice por sí solo es quién ni por qué. Una caída puede ser una extracción, pero también una pendiente pronunciada, una carga mal registrada o un tanque que no se calibró bien.
Por eso el dato del sensor se cruza siempre con ruta, hora, paradas y —cuando hay— video. Una gráfica sola no cierra un caso; una gráfica con contexto sí.
Condiciones
En el diagnóstico revisamos sus unidades, sus rutas y sus números reales. No cuesta y no compromete.